Bienvenidos y bienvenidas

Bueno, acá estoy ingresando al Blogger, espero tomarle la medida poco a poco. Acá publicaré diversas cosas entre mis temas de interés: La región de la Chinantla, Oaxaca; el Metal, la literatura, la antropología, la fotografía, los temas noticieros de actualidad, deportes, entre otros.

lunes, 14 de enero de 2019

Agua de coco en San José Chiltepec

En la entrada de San José Chiltepec, Oaxaca, un señor tiene su puesto de aguas de coco. Él mismo pela las frutas y las vende en vasos de plástico, le pone hielo o, si el cliente así lo prefiere, puede solo poner el agua sin mezclar. También puede vender un vaso con la pulpa del coco, le pone sal, limón y chile. 
En la región de la Chinantla, las frutas tropicales son abundantes, la fertilidad de las tierras y la presencia de agua posibilitan que se cultiven con éxito o que solo se cosechen sin necesidad de cuidados, ya que los cocos (por ejemplo) pueden encontrarse en los lotes de las familias y con suerte en terrenos baldíos. 

jueves, 6 de septiembre de 2018

Fotografías de Juan Rulfo en la Sierra Mixe.


El pasado 27 de marzo del presente año, fui de vacaciones a distintos lugares del estado de Oaxaca. Uno de esos destinos fue San Pedro y San Pablo Teposcolula, pueblo mágico ubicado al noroeste de la entidad, en una zona casi desértica de la región mixteca. El motivo por el que decidí visitar ese pueblo fue porque allí había una exposición fotográfica del escritor y fotógrafo Juan Rulfo. 
Desde hace mucho tiempo yo admiraba a Juan Rulfo como escritor, especialmente por su novela Pedro Páramo, un libro que está a la altura de cualquier libro clásico universal. Sin embargo poco me había interesado por su obra fotográfica, quizá porque antes no era el momento para estarlo. La vida da muchas vueltas, ya que desde finales de 2017, motivado por distintos intereses, decidí poner más atención a la fotografía en general, desde la parte técnica hasta la parte que tiene que ver con su historia y el conocimiento de los más importantes fotógrafos internacionales y mexicanos. Fue así que decidí revisar esa veta artística de Juan Rulfo, debido a que también es considerado uno de los principales fotógrafos que ha tenido México. 
Como se puede ver, para mí era imperdible esa muestra fotográfica en Teposcolula y cuando tuve una buena oportunidad me fui sin pensarlo. Debo mencionar antes que el pueblo me pareció un sitio muy agradable, destaca por su arquitectura colonial y por mantener ese toque rural tradicional que ya se ha ido perdiendo en otros lugares. Además la gente es de lo más agradable y atenta con el visitante. Yo pensé que esa amabilidad se debía a que en Teposcolula existía una vocación turística fomentada para tratar bien a los visitantes, pero me convencí más tarde de que se debía más al carácter propio de los habitantes.
Por su parte, la exposición fotográfica de Juan Rulfo se encontraba en la casa de cultura, la cual ocupaba un inmueble al parecer con toques arquitectónicos de tipo entre colonial y prehispánico. En sí el sitio destinado para las fotografías fue un cuarto más o menos grande, con buena iluminación y ambiente seco. 
En el interior me sorprendió ver que las fotografías estaban colgadas con hilos de cordel, amarrados en anillos. Esto fue posible porque las imágenes no estaban impresas en papel y enmarcadas, según como esperaba, sino que estaban impresas en lona. Por un momento creí que me desanimaría encontrar así la muestra, pero cuando vi los retratos, los paisajes y a los mixes haciendo cosas cotidianas como ir por el agua, trabajar en sus parcelas, en sus fiestas, en su música, mi posible desánimo se convirtió en admiración. 
De acuerdo con lo explicado en la muestra, Juan Rulfo llegó a la zona mixe aproximadamente en la década de 1950, motivado por el mega proyecto de la Comisión del Papaloapan, que tenía como misión la modernización económica de la región cuenca del Papaloapan entre los estados de Veracruz, Oaxaca y Puebla. Sin duda la etnia mixe aparecía como una sociedad relevante desde el punto de vista antropológico, por lo que Rulfo tuvo como tarea hacer el registro fotográfico que apoyaría en mucho los estudios etnográficos que se tenían que hacer, no solo sobre los mixes, sino de otras comunidades como la mazateca. Tal y como finalmente sucedió. 
Respecto a su labor en este proyecto, solo puedo decir qué buen fotógrafo fue Juan Rulfo, técnicamente sus capturas son ejemplares. Según cuentan sus historiadores, como Paulina Millán (2017), él tenía una cámara Rolleiflex de 6x6, que usaba un rollo de formato medio de 120mm, el cual se destacaba por lograr negativos de tamaños más grandes que los de 35mm, posibilitando así el positivado de imágenes de gran definición y mayor calidad. Claro, todo esto facilitado por la calidad del fotógrafo que sin duda fue el mismo Juan Rulfo. Por tal motivo, es que las imágenes al día de hoy tienen esa forma cuadrada, porque así era el tipo de fotos que tomaban con la Rolleiflex. 
De lo que Rulfo registró me llama mucho la atención su interés por la gente. Él tenía una encomienda antropológica y quizá por eso se enfocó en sus tradiciones como la música, los rituales, la agricultura, la vestimenta, los rasgos físicos, la cultura material y el espacio social. Y si a esto se le agrega su propio interés por fotografiar de manera artística, tomando en cuenta el contexto, la arquitectura y el acercamiento a los sujetos a retratar, se tuvo como resultado una colección de lo más relevante desde el punto de vista artístico (lo fotográfico), antropológico e histórico. 
La verdad fue todo un deleite ver cada una de las imágenes expuestas. Me llamó la atención que poco sujetos miraran a la cámara, como si el fotógrafo hubiera preferido mantenerse al margen de lo que sucedía en la cotidianidad registrada y la cámara fuera solo un agente externo prácticamente invisible. Eso en la realidad pudo haber sido imposible, porque evidentemente la gente vio a Juan Rulfo, platicó con él, lo recibió, convivieron y posiblemente llegaron a un acuerdo de confianza como para que la cámara no intimidara y le quitara realismo a las fotos. Pudo haber llegado el momento en que él pidiera a las personas que se olvidaran de él, que hicieran sus cosas con absoluta naturalidad, como si no estuviera. Si esa fue la manera como Rulfo trabajó con los mixes, deberé de reconocerle su habilidad para ganarse su confianza, para comunicarse en un lugar donde seguramente no se hablaba español y así trabajar como fotógrafo cómodamente según su criterio.   
Esta visita a Teposcolula y a la exposición fotográfica de Juan Rulfo fue una experiencia grata. Aquí he agregado algunas imágenes que hice en ese momento. No sé si la muestra continúe, pero de todas formas ir a la localidad es de lo más recomendable, aunque sea de entrada por salida, tal y como fue en mi caso. 




viernes, 17 de agosto de 2018

Se presentó el libro "Flor de Piña. Visiones y revisiones"

                        
Este viernes 17 de agosto de 2018, en la sala de expresidentes ubicada en el palacio municipal de Tuxtepec, se llevó a cabo la presentación del libro Flor de piña. Visiones y revisiones. Un libro escrito por cinco autores que hacen una revisión crítica sobre la historia y actualidad del bailable representativo de la región de Tuxtepec: Flor de Piña. 
El evento fue presidido por el presidente municipal Fernando Bautista Dávila, acompañado por funcionarios del ayuntamiento, como el Mtro. Guillermo Guardado Campa (regidor de educación, cultura y deportes), el profesor Víctor Álvarez Figueroa (director de educación, cultura y deportes), entre otros. 

También estuvieron presentes los autores del libro: Dr. Fabricio González Soriano y la gestora cultural Marcel Toledo, ambos escritores de un capítulo respectivamente. Asimismo estuvo el profesor Julián D. España Solís y, obviamente, yo estuve allí junto con él fungiendo como uno de los presentadores, ya que ambos escribimos los textos introductorios del libro. 

En general el evento estuvo bien, se comenzó unos minutos después de la hora indicada, pero sin ser algo exagerado. Obviamente había que esperar al presidente municipal. La asistencia del público fue la esperada, hubo funcionarios públicos, directores de bibliotecas municipales, gestores culturales, invitados y también estuvieron los medios de comunicación. 
El primero en iniciar su participación fue el regidor de educación, cultura y deportes, Guillermo Guardado Campa, quien celebró la publicación del libro argumentando que el gobierno municipal en turno apoya la producción de publicaciones, atendiendo a la libertad de expresión y a los distintos puntos de vista. De esta forma, lo que en concreto aclaró fue que lo dicho en el libro, especialmente las partes más polémicas y críticas sobre el baile Flor de piña, es responsabilidad de los autores y no de las autoridades locales. En sí, fue un acto de lavado las manos, subrayando que lo mejor ya se hizo, es decir, la publicación del libro. 

Después del regidor, tocó el turno del maestro Julián España Solís, quien citó frases del gran Víctor Hugo en el inicio y en el final de su intervención, algo que fue bien visto por los presentes aunque yo la verdad no alcancé a comprender la verdadera relación de lo dicho por el autor de Los miserables con el libro Flor de piña. Visiones y revisiones. Se me hizo una alusión algo forzada, al igual que la serie de citas que hizo sobre distintos pasajes del libro, las cuales invitaban a la polémica al ser enjuiciadas por él a partir de su lectura parcial, en ocasiones fuera de contexto, como sucedió cuando citó un pasaje de mi Estudio preliminar

De los presentadores, creo que yo fui el que más cansó al público, debido a que fui el único del evento que leyó su exposición y además lo hice con un tono académico. Lo siento, yo quería hacer así mi intervención y no me importó el qué dirán. Yo quería que entre el público quedara claro, al menos a partir de lo dicho por mí, que el trabajo de edición del libro fue algo que se hizo con rigor y seriedad académica. 
Al final los autores Fabricio González Soriano y Marcel Toledo tomaron la palabra y expusieron sus apreciaciones en torno al libro y su participación. En especial el Dr. Fabricio le pidió a los funcionarios del ayuntamiento que posibilitaran la creación de una página web que le de seguimiento a las distintas opiniones de los lectores del libro, así como para brindarle al público un espacio oficial de opinión al respecto. Como respuesta, el presidente municipal mencionó, cuando le tocó hacer su presentación, que girará instrucciones para que esta petición de Fabricio sea tomada en cuenta. Ya veremos. Previamente, él mismo hizo entrega de ejemplares a promotores de lectura y/o directores de bibliotecas para que tengan su respectiva oportunidad de hacer su lectura.
En términos generales esto fue lo que sucedió en la presentación del libro. Creo que estuvo bien y me gustó el hecho de que no se cayera en la excesiva solemnidad o en algo peor como los actos costumbristas. Pues bien, ya solo queda ver la reacción del público. De buenas a primeras yo espero muchas opiniones encontradas, opuestas y polémicas, así como han sido siempre las respectivas para con el bailable Flor de piña. Amen.